Lunes, 03 de enero de 2011

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? El anciano suele ser ego?sta porque se siente aislado.

Est? atento a lo que le sirven en la comida a los dem?s. Se figura preterido, y es in?til decirle, por ejemplo, que su r?gimen le proh?be comer dulce: se queja de que no se le pongan de postre lo mismo que a los otros...

En l?neas generales, est?n solos: los traen las familias o alguna instituci?n, y aguantan en silencio las fricciones con los compa?eros, sin dec?rselo a nadie por temor a caer en desgracia ante no saben qui?n...

De lo que si se quejan es de que les roban:? una manta, un pa?uelo, un jersey descompuesto que extraviaron y no lo recuerdan. De todo acusan a los dem?s, aunque pocas veces la convivencia se haga realmente imposible porque olvidan, tan pendientes de si mismos est?n. A pesar de sus senilidades, pendientes de sus artrosis, de sus coronarias, de su resistencia a ducharse...

Porque lo de la ducha es capitulo aparte: simulan haberlo hecho, y hay que vigilarlos, porque se escapan a la hora del aseo y se les tiene que buscar y meterlos bajo el agua a la rastra...

Pero, fuera de eso, van con la mano tendida por donde vayan , tan faltos de cari?o se hallan, y buscan antes que nada el beso, la caricia en que apoyarse, la mirada afectuosa, una sonrisa...

Los viejos son mi droga. Un poco de sensibilidad basta para engancharse a ellos. Voy por la calle a veces y me digo: Mira esos viejos que bien andan, que monos son, ojal? los tuvi?ramos?en Gracia y Paz"

Las afuras de Dios (Antonio Gala)


Tags: Reflexión

Publicado por Admin.blog @ 8:55  | Reflexiones
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