
El pasado Jueves 24 de febrero hicimos una vistita a la residencia Cardenal Bueno Monreal y la verdad es que resultó muy agradable.
Nos recibió Mari Carmen, Gobernanta de la residencia quien amablemente, tras saludarnos, nos acompañó hasta que llegó la flamante nueva directora Inma y sus obligaciones la reclamaron.
La residencia es un recinto de aspecto alegre, amplia, muy soleada, luminosa y sobretodo acogedora.
Dispone de habitaciones dobles o simples, una gran sala de estar, gimnasio y zona para talleres, enfermería, amplios espacios comunes, y un agradable patio.
Conversamos con Isabel veteranísima trabajadora de la residencia quien lleva empleada desde 1994, vigorosa y extrovertida mantiene a punto las instalaciones.

En la cocina saludamos a Ana María, la cocinera -quien ya estaba en plena faena- y nos comentó lo que gusta a los residentes los potajes y todo "el cuchareo".

Especialmente animado estaban el gimnasio y los talleres atendido en ese momento por Blenda la fisioterapeuta, una encantadora venezolana afincada en España -aunque parece una andaluza de pura cepa- con quien los residentes comprobamos se sienten muy cómodos.

Aquí vemos a Esperanza haciendo sus ejercicios y quien nos comentó que ya lleva en la residencia 4 años, antes estaba también su marido allí.

Bastante concurrido estaba también el patio donde se encontraban varios usuarios sentados al sol.

Allí saludamos a la alegre Isabel Madroñal quien nos comentaba que lo que más le gustaba de la residencia era el sol y el desayuno.

También saludamos a José Hilario a quien apasiona la lectura y a Manolo "el sevillano" quien- aunque en ese momento estaba un poco indispuesto nos comentó que le encantaban las papas fritas con huevos. Como vemos, nuestros mayores serán mayores, pero el gusto no lo tienen perdido.

Acompañando a José Gómez de 87 años -aunque no los parezca y quien estaba encantado con la compañía- saludamos a Sagrario, experimentada enfermera que -tras su paso por otras residencias- ahora se encuentra aquí en la de Huevar.

En nuestro paseo por las instalaciones, también tuvimos ocasión de saludar a la Dra Mayo quien se encontraba en ese momento de visita a los pacientes.

Resulta gratificante respirar el aire familiar y hogareño de la residencia lo que se manifiesta en hasta en los detalles ornamentales y decorativos.
Detalle de la bastonera, del mantel de la sala de visitas, de la puerta del botiquín.

Felicitamos a tod@s nuestr@s trabajador@s y por supuesto al patrono Manolo Bustillo por el ambiente tan hogareño creado en la residencia, que hace que nuestros mayores residentes allí, se sientan en su casa.

Tags: Huevar