Mi?rcoles, 27 de febrero de 2013

Los centros de mayores de la Fundación Gracia y Paz son un hogar para sus residentes donde se procura que la vida allí sea lo más parecido a la vida en familia.

Ello es posible gracias a la implicación en esta tarea de todo el personal que compone la plantilla empezando por las Directoras de cada una de las residencias.

Hoy hablamos de ellas y nos acercamos a su labor.

Mª del Valle Jiménez, Ángela María Puertas e Inmaculada Colmenero, son las directoras de cada una de las residencias (de izquierda a derecha en la foto)

Estas profesionales, mujeres perfectamente capacitadas y cualificadas cuya labor profesional han orientado al sector solidario, tienen una gran responsabilidad.

Su trabajo consiste básicamente en que las residencias sean un centro asistencial para personas mayores dependientes con todo lo que esto conlleva desde un punto de vista organizativo y profesional; y por otro lado, que sean el lugar lo más familiar posible, donde viven personas mayores dependientes.

En cuanto al primer aspecto, su trabajo consiste en que las residencias funcionen según los requerimientos de ser un centro concertado por la Junta de Andalucía prestando los servicios de alojamiento, restauración, limpieza, atención  socio sanitario, y cumplir con toda la normativa que nos afecte (Protección de datos, prevención de riesgos laborales, autoprotección, autocontrol alimentario, prevención legionelosis, etc.). Ello implica: la gestión de personal, organización del trabajo, turnos, horarios, permisos... , gestión de compras y abastecimiento, mantenimiento, coordinación con servicios externos, supervisión y control... 

Respecto al segundo punto y no menos importante, el que las residencias sean un lugar acogedor para los usuarios que viven allí, su trabajo consiste en crear un buen clima de convivencia, respetar sus espacios y pertenencias, su intimidad, velar sobre todo por las personas que no pueden valerse por sí mismas; que el trato sea de respeto y afecto por parte de todos (residentes y trabajadores). En este sentido, juega un papel muy importante el voluntariado. Los voluntarios de Gracia y Paz ayudan, acompañan y ofrecen amistad y calor humano a los residentes y familiares, colaborando en la creación de un ambiente hogareño en las residencias.  

Para compaginar ambas esferas la laboral y la de los residentes, las directoras organizan las tareas adaptadas a las necesidades de cada residente.

Además, con objeto de cumplimentar y progresar de forma continua, en todos los apartados anteriores, la Fundación ha puesto en marcha un Sistema de Calidad, que al día de hoy está prácticamente implantado en todos sus centros gracias a la gestión y supervisión de las Directoras.

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Publicado por Admin.blog @ 10:33  | Con?cenos
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